Viernes 20 Abril 2018

Rafael Flores "El Tato"

Rate this item
(0 votes)
Rafael Flores "El Tato" Rafael Flores "El Tato" Ximbra Films / Flamenco


(Nació el 23-Agosto-1921 en Cortes de la Fra. y murió el 30-Nov-2008 en Ubrique)

"Cantaor gitano, que año tras año, al llegar la Semana Santa, nace el milagro de sus saetas convertidas ye en reliquias de la exaltación más pura y flamenca". Comentario de Atanasio Villalba León, a cerca de la figura de este gran artista ubriqueño.

Nace el 21 de Agosto de 1921 en Cortes de la Frontera provincia de Málaga, en el seno de una familia gitana. Su padre fue Francisco Flores Flores natural de Ubrique y su madre Rosario Flores Flores nacida en Algodonales.

Su niñez las vivió en unas condiciones muy precarias debido a la carestía de todo tipo de recursos que sufría la población en aquellos años 20 y 30, agravadas en su caso aún más, por la condición de niño gitano. No fue a la escuela, pero a pesar de todo, pronto y por él mismo, aprendió a leer y a escribir, usando como herramienta didáctica los pocos libros que se hallaban en su casa. Ya desde pequeño conseguía algún dinero en trabajos relacionados siempre con los animales, y sobre todo con las bestias, herraje, limpieza, etc. Este contacto con los animales le hizo adquirir la vocación de Veterinario, Vocación que se vino al traste con el estallido del movimiento o de la Guerra Civil en el 36.

Junto con su familia, se implanta en Ubrique, en el año 39, cuando contaba con 18 años, huyendo de las represalias que surgieron al finalizar la guerra, en contra del pueblo gitano en nuestro vecino pueblo de Cortes de la Fra.

Seguía ejerciendo la profesión, que en aquella época se llamaba tratante, trato con las bestias, realizando tareas como el pelao de los burros, la compraventa, limpieza, etc. Este trabajo lo alternaba con continuos escarceos por los bares, viñas y tabernas de nuestra localidad, en las que acompañado por el buen vino, recitaba sus cantes flamencos a los presentes, siendo los cantes que más prodigaba las segurillas, Soleares, Martinetes y Fandangos, aunque sin duda, el cante que más dominaba o al menos con el que se ganó la gran admiración y respeto de todo un pueblo, fue con laSaeta.

Hizo el Servicio Militar en Jerez de la Fra. en la yeguada militar del Cortijo de los Vicos, destino que le colmó de felicidad, dado su gran amor a los caballos y por el perfecto conocimiento y dominio de esta profesión. Ya en Jerez aprovechaba los permisos de Semana Santa, para cantarle a los pasos de las distintas hermandades de esta localidad, sus primeras saetas. En fase de instrucción y de maniobra lo llevaron andando hasta Murcia, su llegada coincidió con las fiestas de Semana Santa, donde solicitando el permiso oportuno, desde un balcón y vestido de soldado, cantó una Saeta, armando un revuelo espectacular, pues la población no estaba acostumbrada al perfeccionamiento de estos cantes, desde aquel día no le faltó ni comida ni dinero en toda la maniobra.

Vuelve a Ubrique una vez acabado el Servicio Militar, y cierto día es acusado por un Guardia Civil de robo de unas bestias. Fue detenido en El Bosque y le fueron pegando golpes y porretazos en todo el trayecto hasta Ubrique, las heridas sufridas fueron muy grabes, tanto es así que la madre Rosario una vez en el cuartel dijo: "Si ha sido mi hijo que lo entierren, pero si no que se le partan las piernas al Civil que acusó", a los pocos días, este Civil se resbaló y se partió una pierna; evidentemente la acusación había sido falsa. De todas formas las secuelas de esta paliza fueron enormes puesto que perdió la visión de un ojo y parte del otro, y que tras unos años le conduciría a una ceguera total.

Bien pasado los 30 años, se casó con Laureana Flores Cortés, gitana que vino a servir a la casa de Reinita, gran torero ubriqueño casado con Pepa Benítez. A Laureana, na más verla la cogió y se la llevó a su casa (tradición gitana de aquella época). Celebraron la boda con una sola arroba de vino, todavía los vecinos recuerdan aquella celebración llena de alegría y sonidos flamencos. Se instalaron en una camareta (casa con una sola habitación) en la calle Tragamaza, hoy calle Calvario. No tuvieron ninguna descendencia.

Su cita con la Semana Santa ubriqueña era ineludible, año tras año, abordaba a los pasos y los paraba con sus magistrales saetas, transmitiendo con sus letras populares y silencios, el más puro sentimiento eucarístico, llenando de emoción a sus cofrades y el público presente y expectante. La Saeta más esperada por los ubriqueños, era la que recitaba en el balcón de Reinita, al paso de Ntro. Padre Jesús Nazareno, cristo por el que sentía verdadera pasión, aunque también cantaba a los demás pasos como el Santo Entierro o la Virgen de la Estrella.

Como anécdota diremos que sólo faltaron sus saetas en la Semana Santa ubriqueña, una sola vez, el motivo fue el siguiente:

un año antes, el gran personaje y torero ubriqueño Sebastián Macías "El Pato", desde el balcón del bar Aguailla, justo al lado de la Casa de Reinita, cantó una Saeta al paso de Ntro. Padre Jesús de Nazareno. Este paso iba escoltado por alante por la Guardia Civil y por atrás por la Policía Municipal, y parte de la letra de esa Saeta decía:

"Ay Ay Ay Padrecito mío
que mal acompañao vas
Si malos son los de alante
Peores son los de atrás".

Los cuerpos de seguridad citados, se quejaron por el contenido de estas letras, al la competencia municipal, así, el Alcalde de aquella época D. Ignacio Calvo, se vio obligado a tomar medidas, por lo que a partir de entonces obligó a todos los saeteros a decir el lugar donde iban a cantar y a declarar el contenido de la letra. Así pues, llegada la Semana Santa en cuestión, el gran Rafael Flores "El Tato" llama a su sobrino Paco Flores "El Duende" y le dice:

"Vamonos para Cortes que yo en Ubrique no tengo nada que declarar"

Así por este año la Semana Ubriqueña se quedó huérfana de su saetero mayor como lo era Rafael Flores El Tato.

La vida más contemporánea, transcurrió como vendedor de cupones de la ONCE, y en todo momento ha formado parte de ese gran grupo de artistas flamencos locales, como: Manolo "El Pescaó", Atanasio Villalba, Miguel Gil, Serranito, Loli Moreno, Isabel Benítez, Pepi Morales, José Antonio Maza, Antonio Gago "Manzanito", Vicente Dominguez, y muchos más; que durante tantos y tantos años, desparramaron su arte por todos los rincones de nuestra localidad, unidos por el amor al flamenco y en pro de una entidad cultural como la Peña Flamenca de Ubrique.

Desgraciadamente el pasado 30 de noviembre de 2008, y tras un fallo multiorgánico, a la edad de 87 años, nos dejó Rafael Flores "El Tato". Murió en Ubrique, cumpliéndose así uno de los últimos deseos que expresó desde el Hospital de Villamartín:

LLevarme a Ubrique que quiero despedirme de mi pueblo

Juan Carlos Moreno con la 
colaboración Paco Flores "El Duende"

Read 3881 times Last modified on %PM, %16 %759 %2013 %19:%Jun

Media

Rafael Flores "El Tato" - A la Virgen de los Remedios Ximbra Films / Flamenco